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Crónica de un viaje "con" destino, la escritura de Nican Axcan
"El proceso creativo consto de dos instancias, primero concretar la aventura desde Argentina hasta Alaska a bordo de una Kombi VW. Y en segunda instancia sentarme a escribir. Para ello fue necesario encontrar el lugar preciso en que me sintiera cómodo y con tiempo, ya que había intentado hacerlo durante el transcurso del viaje sin poder lograrlo. Como sé que me tienta cualquier factor de distracción como puede ser un celular, una computadora, un libro, un paisaje, etc., tome la precaución de sentarme en un escritorio frente a una maquina de escribir Smith Corona que Erika (mi esposa) me había regalado con motivo de mi cumpleaños.
Fue en aquel rincón de Mérida, México, en una antigua casona colonial, que durante 6 meses me disponía, café por medio, a narrar en formato novelado todo lo vivido durante los casi 5 años de aventura por el continente americano. Nican Axcan es mi primera obra y reúne las emociones de 30 años de vida."
Paul Piazza
Fue en aquel rincón de Mérida, México, en una antigua casona colonial, que durante 6 meses me disponía, café por medio, a narrar en formato novelado todo lo vivido durante los casi 5 años de aventura por el continente americano. Nican Axcan es mi primera obra y reúne las emociones de 30 años de vida."
Paul Piazza
Podés adquirir el libro siguiendo este link
Visitá el sitio de los viajeros aquí
12:56:00 p.m.
Calidad de contenidos
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Calidad de edición
Cuando me siento a escribir...
Cuando me siento a escribir, siempre comienzo creando el mundo (o, en el caso de la saga Zodíaco, los mundos) donde transcurre la historia, y luego, desarrollo los personajes y la trama. Trabajo así, por algo que dijo el gran filósofo Alan Watts: no nacemos a la tierra, si no de la tierra.
En otras palabras, nosotros somos seres humanos, porque nacimos en este planeta y nuestra forma de ser tiene mucho que ver con nuestra cultura y nuestras familias--y todo esto existe antes que nosotros.
Se nota que soy de Virgo, porque me gusta desarrollar todos los detalles antes de comenzar un cuento nuevo. Una vez que siento que conozco a los personajes, tan bien como si fuesen familia, recién ahí empiezo a escribir el primer capítulo. Con Z, primero completé una guía a la galaxia de mas o menos 75 páginas, y una vez que lo compartí con mi editora y le gustó, me puse a escribir la historia de Rho.
Romina Russell es la autora de la saga Zodíaco y en su paso por la Feria del libro 2017, nos dejó estas reflexiones.
En otras palabras, nosotros somos seres humanos, porque nacimos en este planeta y nuestra forma de ser tiene mucho que ver con nuestra cultura y nuestras familias--y todo esto existe antes que nosotros.
Se nota que soy de Virgo, porque me gusta desarrollar todos los detalles antes de comenzar un cuento nuevo. Una vez que siento que conozco a los personajes, tan bien como si fuesen familia, recién ahí empiezo a escribir el primer capítulo. Con Z, primero completé una guía a la galaxia de mas o menos 75 páginas, y una vez que lo compartí con mi editora y le gustó, me puse a escribir la historia de Rho.
Romina Russell es la autora de la saga Zodíaco y en su paso por la Feria del libro 2017, nos dejó estas reflexiones.
1:21:00 p.m.
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Ferias y eventos
La experiencia Virgen
Publicar la novela Virgen fue poner a prueba la
creatividad en cada paso del proceso y también experimentar en todo
momento con los nuevos métodos de publicación y promoción. La
primera decisión tiene que ver con el texto: traté de salpicar la
novela con el pensamiento creativo que conozco por mis 20 años de
experiencia como creativo publicitario.
Luego, vertí esa experiencia en la promoción.
Limitado por ser un autor desconocido e imposibilitado de acceso a
prensa o promoción paga, formé un equipo de profesionales creativos
para desarrollar la campaña. Filmamos 4 videos conceptuales que se
compartieron en Facebook y, carta mediante, busqué a través de
Twitter a mi primera vez, Silvina, la chica con la que debuté
sexualmente en el año 91. La búsqueda fue viralizada y levantada
por medios digitales, radios y televisión, llegando a todo
Latinoamérica.
La opción de publicación de la novela también
fue novedosa para mí: el sistema on
demand sólo imprime físicamente el
libro a medida que se compra, ahorrando papel y reduciendo el riesgo
económico. El proceso fue muy satisfactorio en general y espero
poder repetirlo.
L. B.
L. B.
Más
datos sobre el libro
Autor
LUCIANO BELLELLI
Editorial
Editorial Adarve
ISBN
9788416824144
Páginas
196 Formato 150mm x 230mm x 150m
Peso
0.290
Fecha
de Alta 15-09-2016Materia
1° IBIC / FICCIÓN Y TEMAS AFINES / FICCIÓN MODERNA Y
CONTEMPORÁNEA
2:08:00 p.m.
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Finanzas

Aplicado al campo de las finanzas, las herramientas de simulación financiera permiten analizar en pocos segundos miles de escenarios para cada una de las variables involucradas en el modelo. A su vez, estas herramientas trabajan casi exclusivamente como complementos de Excel, por lo que resulta imprescindible contar previamente con un modelo en Excel para poder correr las herramientas de simulación.
Este es el motivo por el que asume gran trascendencia textos como Principios de Finanzas con Excel que enseña cómo tomar dichas decisiones financieras – tanto la teoría como la implementación de la toma de decisiones financieras inteligentes – y cómo expresar las decisiones usando Excel. Muestra a los estudiantes cómo las planillas de cálculo proveen una nueva y más profunda visión de la toma de decisiones financieras.
Finanzas es una disciplina muy práctica. La mayoría de los directivos de empresas estudian finanzas no solo para incrementar su comprensión del proceso de valuación, sino también con el fin de obtener respuestas a problemas prácticos. La diversidad de cálculos requeridos no solo posibilitará obtener respuestas numéricas a importantes problemas sino también profundizará el entendimiento de los conceptos involucrados.
Gabriel Rubén Feldman
Profesor de Finanzas de Empresas en la Universidad Nacional de Tucumán
12:37:00 p.m.
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Libros de Estela Welldon
Libros de Editorial Psimática nuevamente disponibles en Buenos Aires.
Estela V. Welldon es una reconocida médica psiquiatra argentina, con residencia en Londres desde hace más de cuarenta años. Directora y fundadora de la Licenciatura en Psicoterapia Forense del University College de Londres.
Para exponer su trabajo nos valemos de las palabras de Paul Verhaeghe, profesor de psicoanálisis en la Universidad de Gante, Bélgica, quien hace una interesante reflexión sobre sus investigaciones. Verhaeghe, reconoce a Welldon como la primera médica que ha demostrado que la perversión solamente puede ser entendida si nos fijamos en la figura de la madre, lo que implica reconsiderar también la perversión femenina y salir de los supuestos que indican que las madres siempre son santas, y que las mujeres nunca son perversas.
Esta postura controvertida, más en tiempos de auge feminista, implicaba un riesgo. Verhaeghe destaca la valentía de esta toma de posición porque Welldon, logró dejar de lado lo políticamente correcto por lo que cree clínicamente correcto.
En la librería contamos con dos libros de Welldon: "Madre, virgen, puta" centrado en la diferencia de la perversión femenina y la masculina; y "Jugar con dinamita" que indaga sobre el fenómeno de la perversión en todas sus facetas. Una mirada científica y a la vez humana que explora en profundidad a quienes han cometido los crímenes más terribles.
Estela V. Welldon es una reconocida médica psiquiatra argentina, con residencia en Londres desde hace más de cuarenta años. Directora y fundadora de la Licenciatura en Psicoterapia Forense del University College de Londres.
Para exponer su trabajo nos valemos de las palabras de Paul Verhaeghe, profesor de psicoanálisis en la Universidad de Gante, Bélgica, quien hace una interesante reflexión sobre sus investigaciones. Verhaeghe, reconoce a Welldon como la primera médica que ha demostrado que la perversión solamente puede ser entendida si nos fijamos en la figura de la madre, lo que implica reconsiderar también la perversión femenina y salir de los supuestos que indican que las madres siempre son santas, y que las mujeres nunca son perversas.
Esta postura controvertida, más en tiempos de auge feminista, implicaba un riesgo. Verhaeghe destaca la valentía de esta toma de posición porque Welldon, logró dejar de lado lo políticamente correcto por lo que cree clínicamente correcto.
En la librería contamos con dos libros de Welldon: "Madre, virgen, puta" centrado en la diferencia de la perversión femenina y la masculina; y "Jugar con dinamita" que indaga sobre el fenómeno de la perversión en todas sus facetas. Una mirada científica y a la vez humana que explora en profundidad a quienes han cometido los crímenes más terribles.
12:10:00 p.m.
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reapariciones
La condesa sangrienta
La nueva edición de "La condesa Sangrienta" de Alejandra Pizarnik (ilustrada por Santiago Caruso), nos pone nuevamente la cuestión de los análisis femeninos sobre la creación artística de mujeres.
Antes que re-relatar los sucesos de la perversión de la condesa Erzébet Báthory (algo que por lo demás hace), el libro de Pizarnik se centra en mostrar las elecciones literarias de Valentine Penrose para narrar y mostrar la belleza del reino subterráneo de Bárthory.
Dice que lo hace "jugando admirablemente con los valores estéticos de esa tenebrosa historia". 650 oportunidades (650 muchachas asesinadas) para concentrarse en la belleza convulsiva del personaje (de la asesina).
Libros del Zorro Rojo editó este libro. Maravillosa edición de arte.

Dice que lo hace "jugando admirablemente con los valores estéticos de esa tenebrosa historia". 650 oportunidades (650 muchachas asesinadas) para concentrarse en la belleza convulsiva del personaje (de la asesina).
Libros del Zorro Rojo editó este libro. Maravillosa edición de arte.
11:53:00 a.m.
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Calidad de edición
Egon Hostovský
En un pequeño pueblo olvidado, vaya a saber dónde, en algún lugar de las montañas de Bohemia, la cotidianidad es desgarrada por una serie de incendios inexplicables. Pueblo chico, infierno grande, dicen (si se nos permite la fácil aplicación de un lugar común ya gastado). Pero detengámonos por un segundo en esto: en Zbečnov viven unas mil quinientas almas ¿Quién de entre nosotros es el temible incendiario?
Es en estas circunstancias que el autor checo construye magistralmente, pieza por pieza, una especie de bomba de relojería que parece estar siempre a punto de estallar (o, mejor dicho, implosionar). En ese vector imaginario convergen la terrible sombra de la guerra, la amenaza invisible del incendiario, y los complicadísimos secretos de un lugar tan simple. Se trata de una novela psicológica, de clara inspiración expresionista, pero de una profundidad y proyección excepcionales. Por momentos nos recordó la pluma ágil y grácil del gran Joseph Roth, en otros nos transmitió la atmósfera rica y asfixiante de contemporáneos nórdicos como Hamsun o Dagerman. Escrita en los años 30, publicada por primera vez en checo en Paga en 1935; aunque no estaría en nuestras manos si no fuera por grandes lectores, como Graham Greene, y a la maravillosa Editorial Fiordo, que nos trae una traducción directa del idioma checo.
Egon Hostovský sufrió los sinsabores del destierro. Nacido en 1908, en Hronov, República Checa, en el seno de una familia judía, se lanzó al exilio en 1939. Abandonando su puesto en el Ministerio de Relaciones Exteriores checo, cuando las fuerzas de ocupación alemanas tomaron su país. De Bélgica a París, de París a Portugal y luego a Estados Unidos, donde trabajaría en el consulado del también exiliado gobierno checo.
Regresó a su país luego de la finalización de la Segunda Guerra, para emigrar nuevamente en 1948 pasando por Dinamarca y Noruega, para llegar a su destino final, nuevamente los Estados Unidos (donde se convirtió en docente de lengua checa, luego periodista, y finalmente editor de noticias de la escalofriantemente "guerrafriísta" Radio Free Europe). El grueso de sus novelas fue traducido al inglés entre finales de los 50' y durante los 60'. Fallecería en 1973, no sin ser reconocido por escritores de la talla de Graham Greene.
No podemos menos que recomendar esta obra que nos llega por primera vez vertida directamente de su idioma original y, además, instigarlos a seguir y apoyar la notable tarea de una editorial independiente como Fiordo, que no escatima en esfuerzos ni en calidad. Una editorial que viene, con un ritmo sostenido, construyendo un interesantísimo catálogo; algo que en el panorama editorial argentino no solo es saludable, sino absolutamente necesario.
"El incendiario" Egon Hostovský (trad. Elena Buixaderas) Fiordo (2014) ISBN: 9789872838683 192 p.,
Gabriel Falcone
Es en estas circunstancias que el autor checo construye magistralmente, pieza por pieza, una especie de bomba de relojería que parece estar siempre a punto de estallar (o, mejor dicho, implosionar). En ese vector imaginario convergen la terrible sombra de la guerra, la amenaza invisible del incendiario, y los complicadísimos secretos de un lugar tan simple. Se trata de una novela psicológica, de clara inspiración expresionista, pero de una profundidad y proyección excepcionales. Por momentos nos recordó la pluma ágil y grácil del gran Joseph Roth, en otros nos transmitió la atmósfera rica y asfixiante de contemporáneos nórdicos como Hamsun o Dagerman. Escrita en los años 30, publicada por primera vez en checo en Paga en 1935; aunque no estaría en nuestras manos si no fuera por grandes lectores, como Graham Greene, y a la maravillosa Editorial Fiordo, que nos trae una traducción directa del idioma checo.
Egon Hostovský sufrió los sinsabores del destierro. Nacido en 1908, en Hronov, República Checa, en el seno de una familia judía, se lanzó al exilio en 1939. Abandonando su puesto en el Ministerio de Relaciones Exteriores checo, cuando las fuerzas de ocupación alemanas tomaron su país. De Bélgica a París, de París a Portugal y luego a Estados Unidos, donde trabajaría en el consulado del también exiliado gobierno checo.
Regresó a su país luego de la finalización de la Segunda Guerra, para emigrar nuevamente en 1948 pasando por Dinamarca y Noruega, para llegar a su destino final, nuevamente los Estados Unidos (donde se convirtió en docente de lengua checa, luego periodista, y finalmente editor de noticias de la escalofriantemente "guerrafriísta" Radio Free Europe). El grueso de sus novelas fue traducido al inglés entre finales de los 50' y durante los 60'. Fallecería en 1973, no sin ser reconocido por escritores de la talla de Graham Greene.
No podemos menos que recomendar esta obra que nos llega por primera vez vertida directamente de su idioma original y, además, instigarlos a seguir y apoyar la notable tarea de una editorial independiente como Fiordo, que no escatima en esfuerzos ni en calidad. Una editorial que viene, con un ritmo sostenido, construyendo un interesantísimo catálogo; algo que en el panorama editorial argentino no solo es saludable, sino absolutamente necesario.
"El incendiario" Egon Hostovský (trad. Elena Buixaderas) Fiordo (2014) ISBN: 9789872838683 192 p.,
Gabriel Falcone
1:35:00 p.m.
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La historia de Bruno
"El Perseguidor" es la historia de Bruno, biógrafo de Johnny Carter, un saxofonista de jazz adicto a la marihuana y ya en sus últimos días en París. Bruno repasa las anécdotas más singulares de la vida del genio extraordinario del saxo alto. Porque narrar el jazz es también escribir sobre la decadencia y el exceso, una suerte de ruina luminosa y enceguecedora.
"Esto ya lo toqué mañana, es horrible, Miles..."
Carter está obsesionado con el tiempo, pero no con los minutos y los segundos, con el pasado o con el futuro, con la puntualidad o con el tiempo que resta; está obsesionado con la temporalidad, con la "duración", como diría Henri Bergson. Este elemento arrastra, tensiona y da sustancia a todo el relato. Y es paradójico, porque tiempo no es lo que le sobra al saxofonista, pero de una manera algo más sensual, podríamos decir, tampoco parece faltarle. Tanto es así que podríamos decir que estamos ante un ensayo sobre el tiempo. O no, más bien estamos ante una variación libre sobre un tema, una improvisación a dúo.
Las luces y las sombras de Muñoz
Pero vayamos ya a lo que importa. "El Perseguidor" apareció por primera vez en "Las armas secretas", allá por 1959. Esta edición ilustrada adorna y complementa el texto con las exquisitas placas en blanco y negro de la mano de José Muñoz. El argentino, residente hace unos cincuenta años en Francia, forma parte del mundo de la Bande Désinée. Incorporado a las filas del cómic francés en la década del sesenta, después de sus primeros años en la historieta nacional de la mano de Pratt y Oésterheld, llegó al hexágono publicando codo a codo con Sampayo una serie de álbumes muy exitosos y siendo ampliamente premiado en toda Europa.
El blanco y negro quizás no sea la única materia expresiva para ilustrar el mundo del jazz (basta con echarle un ojo al asepiado "Rébétiko" de David Prudhomme), aunque sin duda es un formato privilegiado. Los juegos de superficie, el humo, los ambientes saturados, las explosiones de luz, todo acompaña el ritmo y la tensión general del cuento, enriqueciendo la narración y armonizando en cada momento con el tono.
Coda: Cortázar y las drogas
A más de uno le resultará curiosa la insuperable adicción de Johnny Carter por la marihuana (?), y, mucho más extraño aún, la sobredosis de esta sustancia que acaba finalmente con la vida y la carrera de este exquisito personaje. Resulta que el "Verdadero" Carter, Charlie Parker, había muerto recientemente de una sobredosis de heroína. Cortázar le contó a Martín Caparrós, en una entrevista de 1983, los motivos de la gaffe:
Gabriel Falcone
"Esto ya lo toqué mañana, es horrible, Miles..."
Carter está obsesionado con el tiempo, pero no con los minutos y los segundos, con el pasado o con el futuro, con la puntualidad o con el tiempo que resta; está obsesionado con la temporalidad, con la "duración", como diría Henri Bergson. Este elemento arrastra, tensiona y da sustancia a todo el relato. Y es paradójico, porque tiempo no es lo que le sobra al saxofonista, pero de una manera algo más sensual, podríamos decir, tampoco parece faltarle. Tanto es así que podríamos decir que estamos ante un ensayo sobre el tiempo. O no, más bien estamos ante una variación libre sobre un tema, una improvisación a dúo.
Las luces y las sombras de Muñoz
Pero vayamos ya a lo que importa. "El Perseguidor" apareció por primera vez en "Las armas secretas", allá por 1959. Esta edición ilustrada adorna y complementa el texto con las exquisitas placas en blanco y negro de la mano de José Muñoz. El argentino, residente hace unos cincuenta años en Francia, forma parte del mundo de la Bande Désinée. Incorporado a las filas del cómic francés en la década del sesenta, después de sus primeros años en la historieta nacional de la mano de Pratt y Oésterheld, llegó al hexágono publicando codo a codo con Sampayo una serie de álbumes muy exitosos y siendo ampliamente premiado en toda Europa.
El blanco y negro quizás no sea la única materia expresiva para ilustrar el mundo del jazz (basta con echarle un ojo al asepiado "Rébétiko" de David Prudhomme), aunque sin duda es un formato privilegiado. Los juegos de superficie, el humo, los ambientes saturados, las explosiones de luz, todo acompaña el ritmo y la tensión general del cuento, enriqueciendo la narración y armonizando en cada momento con el tono.
Coda: Cortázar y las drogas
A más de uno le resultará curiosa la insuperable adicción de Johnny Carter por la marihuana (?), y, mucho más extraño aún, la sobredosis de esta sustancia que acaba finalmente con la vida y la carrera de este exquisito personaje. Resulta que el "Verdadero" Carter, Charlie Parker, había muerto recientemente de una sobredosis de heroína. Cortázar le contó a Martín Caparrós, en una entrevista de 1983, los motivos de la gaffe:
"Cortázar se rió y me dijo que sí, que era un error, que en 1958, cuando escribió la historia, no tenía ni idea de ninguna droga y puso marihuana como podía haber puesto lavandina y que se enteró del patinazo cuando se lo dijo su traductor norteamericano –que hipertradujo “heroína” en lugar de “marihuana”–, pero que él no quiso cambiarlo."
Gabriel Falcone
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Ediciones del Zorro Rojo nos trae una verdadera pieza de colección ideal para fanáticos de Cortázar, para fanáticos del jazz, y para fanáticos de los volúmenes ilustrados. |
12:41:00 p.m.
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La redonda en palabras
El fútbol es casi parte de la idiosincrasia Argentina y por estos días de junio y julio del 2014 en Brasil somos testigos de su fiesta mayor.
Durante el mundial la selección hace gala de una convocatoria que envidian los piqueteros más talentosos y los más habilidosos sindicalistas porque el país entero se para, se desvela, se conmueve; hace que todos nos aunemos en el grito común de la pasión futbolera.
Entonces, de golpe, una inquietud misteriosa nace y se propaga, algo le imprime relevancia a esas tostadas con manteca y miel que la madre de Sabella le preparaba durante su infancia, o al pronostico del General Perón desde Puerta de Hierro para el choque con Holanda en la Copa del ´74, o a la pregunta por el contenido de aquel famoso bidón de Branco del ´90.
Y si bien ignoramos como un pasatiempo de jugadores de cricket se terminó convirtiendo en la disciplina emblema de toda nuestra región no nos cabe duda de que a esta pasión hace rato que le quedan chicos los suplementos deportivos y los noticieros especializados.
Una copiosa literatura nos asiste. Libros y más libros, decenas de ellos cada uno con su perpectiva y voluntad de “saberlo todo”, nos acompañan y arman el entramado textual del futbolero más informado. No solo en los estadios viajamos a través del sueño mundialista de "el Diego y diez más" remontados en un "barrilete cósmico" ahora izado por los pies de Messi; no solo en las previas revivimos la interna sin fin de "Bilardistas vs. Menottistas" todo al grito de "Vamos carajo" y por que no... "la tenes adentro": un libro siempre habrá que nos dará fundamento y sutileza a nuestro fervor de hinchas.
Durante el mundial la selección hace gala de una convocatoria que envidian los piqueteros más talentosos y los más habilidosos sindicalistas porque el país entero se para, se desvela, se conmueve; hace que todos nos aunemos en el grito común de la pasión futbolera.
Entonces, de golpe, una inquietud misteriosa nace y se propaga, algo le imprime relevancia a esas tostadas con manteca y miel que la madre de Sabella le preparaba durante su infancia, o al pronostico del General Perón desde Puerta de Hierro para el choque con Holanda en la Copa del ´74, o a la pregunta por el contenido de aquel famoso bidón de Branco del ´90.
Y si bien ignoramos como un pasatiempo de jugadores de cricket se terminó convirtiendo en la disciplina emblema de toda nuestra región no nos cabe duda de que a esta pasión hace rato que le quedan chicos los suplementos deportivos y los noticieros especializados.
Una copiosa literatura nos asiste. Libros y más libros, decenas de ellos cada uno con su perpectiva y voluntad de “saberlo todo”, nos acompañan y arman el entramado textual del futbolero más informado. No solo en los estadios viajamos a través del sueño mundialista de "el Diego y diez más" remontados en un "barrilete cósmico" ahora izado por los pies de Messi; no solo en las previas revivimos la interna sin fin de "Bilardistas vs. Menottistas" todo al grito de "Vamos carajo" y por que no... "la tenes adentro": un libro siempre habrá que nos dará fundamento y sutileza a nuestro fervor de hinchas.
12:32:00 p.m.
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Una visión de paralaje
Vayamos al grano e invirtamos la clásica pregunta: ¿la literatura puede entrar en el territorio de la ciencia ficción? Género bastardo por antonomasia, no sólo nunca alcanzó para un Nobel (ni siquiera un premio de la Academia), sino que también desapareció en los oscuros pantanos del olvido literario. No vamos a demorar nuestra propuesta: creemos que en vez de perder vigencia al materializarse los progresos técnicos que tanto pregonaban, algunos autores escribieron un futuro en una clave extraña a la que nosotros utilizamos para leer nuestro presente. Sus mejores exponentes nos ofrecen una visión de paralaje, modos distintos de pensar una existencia que parece aplastarse ante la evidencia del progreso inexorable de interminables maravillas técnicas.
En un momento en que la ciencia y la técnica envuelven los cuerpos, la vida y las mentes de manera más completa, ya hubo quienes pensaron estas realidades antes de que sucedieran. La ciencia ficción habla necesariamente del Hombre (y esto en mayúsculas, para reponer el debate sobre el llamado 'fin del humanismo'), porque le habla al hombre. Encontremos en ella la fuente de un nuevo humanismo, la clave para comprender modos de vida que alguna vez fueron extraños y que hoy plantean cuestiones de creciente urgencia. Como reza el exordio de Heidegger: "en el peligro está la salvación". Que la ciencia ficción se convierta en las primeras cartas de un territorio negligentemente inexplorado: aquello que se asoma, como pretenden algunos, más allá de la Historia y más allá del Hombre.
La tríada que proponemos hoy claramente no es la única posible. Los tres han sido grandes visionarios y excelentes escritores. Haremos una breve introducción a cada uno y recomendaremos una obra de cada uno:
I
Ray Bradbury (1920) autodidacta, no buscó formación universitaria. Lector de 'fantaciencia', "Buck Rogers" y "Flash Gordon" fueron grandes influencias. Comenzó su carrera publicando en revistas en 1938. Siempre negó ser un autor de Ciencia Ficción (sólo Fahrenheit 451 pertenecería, según él, al género), y es claramente el menos "duro" de los tres. Sin embargo, la crítica no pudo más que considerar "Las Crónicas Marcianas" como una obra seminal del género. Autor de un gran número de cuentos y varias novelas es reconocido como un escritor clásico (tout court).
Recomendaremos una obra clave de las tres que cimentaron su reputación dentro del género: "El Hombre Ilustrado" (las otras son "Fahrenheit 451" y "Las Crónicas Marcianas"). Se trata de una serie de 18 relatos unidos por una meta-narración: un vagabundo tatuado por una viajera del futuro cuyas marcas se animan para ilustrar cada uno de los cuentos: astronautas condenados a muerte por un desperfecto técnico ("Caleidoscopio"), distopías religiosas que ponen en cuestión nuestra concepción de la fe ("El hombre", "Los globos de fuego"), entre otros. Bradbury profundiza en la densidad psicológica y social de un futuro no ideal, quizás también sea el más humanista de los tres.
II
Isaac Asimov (1919-1972) su familia dejó Rusia para instalarse en los Estados Unidos cuando tenía tres años. De formación universitaria en ciencias, obtuvo un doctorado en bioquímica a los 29. Se desempeñó como docente universitario hasta 1958, año de publicación de "Nightfall", su pieza de consagración, cuando se dedicó por completo a la escritura. Para entonces ya llevaba 19 años publicando novelas y cuentos. Famoso por su enorme y valiosa producción, también editó libros de divulgación técnico-científica e histórica. Se lo asocia con Clarke y Heinlein, escritores de "ciencia ficción dura" (rigurosamente centrada en los elementos técnico-científicos).
De él recomendamos, especialmente, el segundo volúmen de sus Cuentos Completos que, a nuestro entender, reúne varios de los mejores relatos; y es una ideal puerta de entrada a su universo narrativo. Maestro del relato breve y de la intriga, sus resoluciones llegan con gracia y oportunidad, sorprendiéndonos cada vez. Su economía textual no ahorra en detalles significativos y nos deja siempre la sensación de haber leído una genial 'novela compacta'.
III
Stanislaw Lem (1921-2006) nació en Polonia y atravesó los avatares políticos de la región. Sufrió las restricciones de la censura soviética y un exilio autoimpuesto. Excluído del politécnico debido a su origen burgués, las conexiones de su padre le permitieron ingresar en medicina, carrera que no terminó aunque siguió ligado a la academia como investigador. Despreció lo primero de su producción, ajustada a las exigencias de la 'estética de la revolución'. Su obra se intensifica a partir de la "Primavera Polaca" del 56'. Polifacético y riguroso, adquiriendo matices literarios y filosóficos sin precedentes para un autor asociado al género. Produjo varios cuentos, sátiras, novelas y ensayos literarios apócrifos (que le ganaron el mote de "Borges de la ciencia ficción"). El más riguroso y generalista de los tres, produjo una obra que adelanta tecnologías que nos resultan cada día más próximas. Sus anticipaciones y reflexiones sobre la técnica son leídas aún hoy en los think-tanks y centros de desarrollo.
De Lem recomendamos "Solaris", su magnum opus. Prácticamente inconseguible durante muchos años, fue reeditada en España hace poco. El autor, mejor que ningún otro, nos permite pensar más allá de los límites de las formas de vida conocidas. Podemos decir que Solaris fue el primer extraterrestre en la literatura. De escala planetaria, este ser misterioso habita las páginas de una novela que es un precioso ejercicio de imaginación. Una obra colosal, inagotable, en apenas 300 páginas. Una vez que entremos en ella, difícilmente la olvidaremos.
Gabriel Falcone
2:33:00 p.m.
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Qui est-ce Benjamin Lacombe?
Benjamin nació en Paris en 1982. En 2001, ingresó a la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas de Paris (ENSAD), donde recibió su formación artística. En paralelo a sus estudios, trabajó en publicidad y como animador y, ya a los 19 años, pone la firma a sus primeras historietas y algunos libros ilustrados…
El proyecto final de sus estudios, "Cerise Griotte", del cual es a la vez escritor e ilustrador, se convirtió en su primer libro para jóvenes y fue publicado por éditions du Seuil jeunesse en marzo del 2006. El año siguiente, fue publicado también por Walker Books (USA) y fue designado por el prestigioso semanario Times Magazine como uno de los 10 mejores libros juveniles del año 2007 en los Estados Unidos. Desde entonces, Benjamin ha escrito e ilustrado numerosos álbumes.
Ha sido publicado, principalmente, por Albin Michel, Barefoot Books (USA), Edelvivives (España), Hemingway Korea (Corea), Milan, MaxMilo, Sarbacane, Soleil, Walker Books (USA) y, por supuesto, Seuil Jeunesse, quien ha editado la mayor parte de sus títulos. Benjamin expone su trabajo con regularidad. Sus obras han estado al cuidado de varias galerías: Ad Hoc Art (New York), L'Art de rien (París), Dorothy Circus (Roma), Maruzen (Tokio), etc... Benjamin vive y trabaja, actualmente, en París junto a su perro Virgile, que se pasea frecuentemente en sus libros...
Lacombe se destaca entre los ilustradores jóvenes de Europa por su estilo delicado, personal y efectivo. Envueltos por una atmósfera melancólica y sombría, enraizados en un imaginario peculiar (algo "gótico", podríamos decir sin prescindir de las comillas), los personajes de Benjamin Lacombe son reconocibles inmediatamente por su estilo. Algunas de sus obras contienen piezas de una enorme belleza, y se caracterizan por su maquetado innovador. Cada uno de sus álbumes nos entrega una pieza de un mundo que, si bien a primera vista puede resultar algo oscuro, nos cautiva al instante.
El proyecto final de sus estudios, "Cerise Griotte", del cual es a la vez escritor e ilustrador, se convirtió en su primer libro para jóvenes y fue publicado por éditions du Seuil jeunesse en marzo del 2006. El año siguiente, fue publicado también por Walker Books (USA) y fue designado por el prestigioso semanario Times Magazine como uno de los 10 mejores libros juveniles del año 2007 en los Estados Unidos. Desde entonces, Benjamin ha escrito e ilustrado numerosos álbumes.
Ha sido publicado, principalmente, por Albin Michel, Barefoot Books (USA), Edelvivives (España), Hemingway Korea (Corea), Milan, MaxMilo, Sarbacane, Soleil, Walker Books (USA) y, por supuesto, Seuil Jeunesse, quien ha editado la mayor parte de sus títulos. Benjamin expone su trabajo con regularidad. Sus obras han estado al cuidado de varias galerías: Ad Hoc Art (New York), L'Art de rien (París), Dorothy Circus (Roma), Maruzen (Tokio), etc... Benjamin vive y trabaja, actualmente, en París junto a su perro Virgile, que se pasea frecuentemente en sus libros...
“Mis personajes no sonríen constantemente enseñando todos los dientes, pues en mi opinión la vida es así: uno no se ríe todos los días. Los personajes pasan por momentos distintos. Es verdad que soy un poco melancólico, pero no es ni mucho menos una constante.”
Lacombe se destaca entre los ilustradores jóvenes de Europa por su estilo delicado, personal y efectivo. Envueltos por una atmósfera melancólica y sombría, enraizados en un imaginario peculiar (algo "gótico", podríamos decir sin prescindir de las comillas), los personajes de Benjamin Lacombe son reconocibles inmediatamente por su estilo. Algunas de sus obras contienen piezas de una enorme belleza, y se caracterizan por su maquetado innovador. Cada uno de sus álbumes nos entrega una pieza de un mundo que, si bien a primera vista puede resultar algo oscuro, nos cautiva al instante.
2:25:00 p.m.
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A diferencia de Peter Pan...
Joann Sfar es una de las principales figuras de la BD (la historieta francófona se llama Bande Dessinée). Se lo cuenta entre las estrellas de la renovación del cómic francés de la última década y media, junto a David B., Christophe Blain y otros guionistas-ilustradores poco conocidos en estas latitudes. Afortunadamente, la editorial Océano ha editado recientemente seis de los siete volúmenes que componen la serie “Pequeño Vampiro”.
Miguel y los monstruos
Miguel es un huérfano un tanto solitario que vive con sus abuelos. Al despertarse una mañana descubre que alguien ha hecho sus deberes. Desconcertado, empieza una relación epistolar a través de su cuaderno de escuela con su futuro mejor amigo: Pequeño Vampiro. Durante la noche, Miguel y su amigo vampiro viven en un mundo plagado de monstruos, muertos vivos y fantasmas que no son tan terribles como le habían contado.
Pequeño Vampiro es una fábula sobre la amistad, sobre la infancia (a diferencia de Peter Pan, el niño vampiro tiene una personalidad madura y profunda pero por su condición no puede crecer), y, sobre todo, sobre lo distinto.
A diferencia de los adultos (con algunas excepciones), esos monstruos que supuestamente viven en el mundo de las pesadillas, a los ojos de Miguel tienen la oportunidad de ser algo más. No personas, eso sería imposible y, salvo Pequeño Vampiro, tampoco desean serlo; para Miguel son algo mucho más importante: son sus amigos.
Pequeño Vampiro y la Sociedad Protectora de Perros
Sin caer en sentimentalismos, y con una buena cantidad de enredos y humor grotesco, Sfar les cuenta a los chicos qué sienten los perros de prueba en los laboratorios de cosméticos. Un tanto triste pero encantadora, esta historia sirve para pensar con ellos el duro tema del maltrato de animales sin caer en golpes bajos o argumentos innecesariamente complejos, y con una trama entretenida y una ilustración genial.
Pequeño Vampiro y los Santacloses Verdes
“Miguel no cree en Santa Clós. Su abuelo siempre le ha dicho que es sólo un lindo cuento. Pero el Capitán de los Muertos afirma que sí existe. Pequeño Vampiro y Miguel deciden averiguar la verdad. Se sorprenderán cuando descubran, en lugar de un hombre regordete y bonachón vestido de rojo, a un gigante de 20 metros de altura!!!”
Miguel está festejando Janucá y en su casa su abuelo le ha contado, ya, que Santa Claus no existe. Sin embargo, cuando llega a la gran mansión del Capitán todos parecen pensar lo contrario. Él y Pequeño Vampiro inician una curiosa pesquisa que los llevará a un mundo a la vez maravilloso y lleno de peligro. Este volumen es una deliciosa fábula sobre la fantasía y los deseos de los niños. Con colores en acuarela y escenas sorprendentes, gráficamente es el tomo más logrado de todos. Un gusto de leer y releer.
Pequeño Vampiro y el Sueño de Tokio
“Pequeño Vampiro encuentra a Miguel entretenido con juguetes japoneses y leyendo manga. Miguel ya ha decidido que, cuando sea grande, ¡será autor de manga! Eso hace que Pequeño Vampiro se dé cuenta de que él nunca será grande y de que peligra su amistad con Miguel. Deprimido se acuesta en su ataúd, y sus sueños lo llevan a Japón...”
Miguel le presta a Pequeño Vampiro parte de su colección de mangas. Deslumbrado por la novedad, el niño de la noche sueña con un Tokio poblado por criaturas misteriosas, donde lo extraordinario es normal, y lo normal es mucho más que algo curioso. En esta entrega, Joan Sfarr se permite pensar con imágenes, por medio de una narración onírica con tonos de fábula, cierta cotidianidad de la cultura japonesa contemporánea en clave crítica. No nos olvidemos que es una genial, cómica, y hermosa narración infantil, pero que también es especialmente legible por adultos que, como uno, disfrutan de una buena dosis de humor en sus cómics y, vamos, no le tienen miedo a la categoría reduccionista y estéril de “lo infantil”. Los que sí, bueno, les recomendamos que lo lean a escondidas, vale la pena. Lo podemos envolver para regalo, si quieren.
Gabriel Falcone
Miguel y los monstruos
Miguel es un huérfano un tanto solitario que vive con sus abuelos. Al despertarse una mañana descubre que alguien ha hecho sus deberes. Desconcertado, empieza una relación epistolar a través de su cuaderno de escuela con su futuro mejor amigo: Pequeño Vampiro. Durante la noche, Miguel y su amigo vampiro viven en un mundo plagado de monstruos, muertos vivos y fantasmas que no son tan terribles como le habían contado.
Pequeño Vampiro es una fábula sobre la amistad, sobre la infancia (a diferencia de Peter Pan, el niño vampiro tiene una personalidad madura y profunda pero por su condición no puede crecer), y, sobre todo, sobre lo distinto.
A diferencia de los adultos (con algunas excepciones), esos monstruos que supuestamente viven en el mundo de las pesadillas, a los ojos de Miguel tienen la oportunidad de ser algo más. No personas, eso sería imposible y, salvo Pequeño Vampiro, tampoco desean serlo; para Miguel son algo mucho más importante: son sus amigos.
Pequeño Vampiro y la Sociedad Protectora de Perros
"- Miguel podrías adoptarlos tú.Tres perros desamparados huyen de unos oscuros personajes. Para su suerte, y desgracia de sus perseguidores, terminan en la vieja mansión embrujada del Capitán. Miguel y Pequeño Vampiro deciden auxiliarlos con la ayuda de los monstruos.
- No, no creo que mis abuelos quieran tener tres perros.
Pero vayamos a mi casa. Podremos pensar con calma.
- ¿De verdad? ¿podemos ir todos a tu casa?
- Los tres monstruos no... Ya sé qué haremos."
Sin caer en sentimentalismos, y con una buena cantidad de enredos y humor grotesco, Sfar les cuenta a los chicos qué sienten los perros de prueba en los laboratorios de cosméticos. Un tanto triste pero encantadora, esta historia sirve para pensar con ellos el duro tema del maltrato de animales sin caer en golpes bajos o argumentos innecesariamente complejos, y con una trama entretenida y una ilustración genial.
Pequeño Vampiro y los Santacloses Verdes
“Miguel no cree en Santa Clós. Su abuelo siempre le ha dicho que es sólo un lindo cuento. Pero el Capitán de los Muertos afirma que sí existe. Pequeño Vampiro y Miguel deciden averiguar la verdad. Se sorprenderán cuando descubran, en lugar de un hombre regordete y bonachón vestido de rojo, a un gigante de 20 metros de altura!!!”
Miguel está festejando Janucá y en su casa su abuelo le ha contado, ya, que Santa Claus no existe. Sin embargo, cuando llega a la gran mansión del Capitán todos parecen pensar lo contrario. Él y Pequeño Vampiro inician una curiosa pesquisa que los llevará a un mundo a la vez maravilloso y lleno de peligro. Este volumen es una deliciosa fábula sobre la fantasía y los deseos de los niños. Con colores en acuarela y escenas sorprendentes, gráficamente es el tomo más logrado de todos. Un gusto de leer y releer.
Pequeño Vampiro y el Sueño de Tokio
“Pequeño Vampiro encuentra a Miguel entretenido con juguetes japoneses y leyendo manga. Miguel ya ha decidido que, cuando sea grande, ¡será autor de manga! Eso hace que Pequeño Vampiro se dé cuenta de que él nunca será grande y de que peligra su amistad con Miguel. Deprimido se acuesta en su ataúd, y sus sueños lo llevan a Japón...”
Miguel le presta a Pequeño Vampiro parte de su colección de mangas. Deslumbrado por la novedad, el niño de la noche sueña con un Tokio poblado por criaturas misteriosas, donde lo extraordinario es normal, y lo normal es mucho más que algo curioso. En esta entrega, Joan Sfarr se permite pensar con imágenes, por medio de una narración onírica con tonos de fábula, cierta cotidianidad de la cultura japonesa contemporánea en clave crítica. No nos olvidemos que es una genial, cómica, y hermosa narración infantil, pero que también es especialmente legible por adultos que, como uno, disfrutan de una buena dosis de humor en sus cómics y, vamos, no le tienen miedo a la categoría reduccionista y estéril de “lo infantil”. Los que sí, bueno, les recomendamos que lo lean a escondidas, vale la pena. Lo podemos envolver para regalo, si quieren.
Gabriel Falcone
2:17:00 p.m.
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Coetzee es una especie de pez volador
Si se nos permite una interpretación paradójica y caprichosa de una de las frases más curiosas del capítulo que abre este libro, Coetzee es una especie de pez volador. Es un escritor, un excelente escritor por cierto, pero también un pensador.
En “Elizabeth Costello, ocho lecciones” -el subtítulo no está en la tapa- leemos claramente esa “doble pertenencia”. Una anciana escritora que viaja por el mundo dando lecturas y a quien vamos conociendo de a poco, de manera fragmentaria, anti-biográfica. Es que realmente no conocemos a nadie en la manera en que se nos han narrado las biografías, desde el nacimiento hasta la muerte, como en una novela. El procedimiento de Coeztee intercala escenas construidas con elementos austeros y significativos, con monólogos y diálogos que son auténticas gestas intelectuales.
Vegetariana militante, feminista sin prejuicios, madre ausente, escritora impertinente, las reflexiones de Costello no se limitan, ni mucho menos, al arte de narrar. Sutilmente, a través de ellas, va exponiendo la vida de la protagonista, sus ideas, y su profunda visión del mundo. Es imposible no tomarle cariño. Su melancólica madurez y su coraje, escandidos en estas ocho excursiones al mundo tan precariamente civilizado en el que vive, componen la verdadera novela. Entretanto, nos permitimos entusiasmarnos con su valiosa visión del mundo, y el poder de sus alocuciones. Y todo lo demás es literatura.
“Elizabeth Costello” J. M. Coetzee DeBolsillo! (2012) ISBN: 9789875668591 240 pág.
Gabriel Falcone
En “Elizabeth Costello, ocho lecciones” -el subtítulo no está en la tapa- leemos claramente esa “doble pertenencia”. Una anciana escritora que viaja por el mundo dando lecturas y a quien vamos conociendo de a poco, de manera fragmentaria, anti-biográfica. Es que realmente no conocemos a nadie en la manera en que se nos han narrado las biografías, desde el nacimiento hasta la muerte, como en una novela. El procedimiento de Coeztee intercala escenas construidas con elementos austeros y significativos, con monólogos y diálogos que son auténticas gestas intelectuales.
Vegetariana militante, feminista sin prejuicios, madre ausente, escritora impertinente, las reflexiones de Costello no se limitan, ni mucho menos, al arte de narrar. Sutilmente, a través de ellas, va exponiendo la vida de la protagonista, sus ideas, y su profunda visión del mundo. Es imposible no tomarle cariño. Su melancólica madurez y su coraje, escandidos en estas ocho excursiones al mundo tan precariamente civilizado en el que vive, componen la verdadera novela. Entretanto, nos permitimos entusiasmarnos con su valiosa visión del mundo, y el poder de sus alocuciones. Y todo lo demás es literatura.
“Elizabeth Costello” J. M. Coetzee DeBolsillo! (2012) ISBN: 9789875668591 240 pág.
Gabriel Falcone
2:01:00 p.m.
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Levrero se “hizo a sí mismo”
Jorge Mario Varlotta Levrero fue, a la vez, Jorge Varlotta y Mario Levrero ¿Seudónimos, heterónimos? No es posible hablar en esos términos cuando se trata de la misma persona. Lo que pasó con Jorge, o Mario, o Levrero (no nos compliquemos con cuestiones espinosas como el concepto de “autor”) fue producto de su quehacer profesional.
Levrero, sigamos con Levrero mejor, se “hizo a sí mismo”. Pero no en el sentido del hombre autorrealizado (el exitoso emprendedor a lo Henry Ford). Él sufrió las dificultades de “convertirse en escritor”, una vocación difícil cuando no se parte de una posición al menos relativamente cómoda. Podríamos decir que Jorge era un buscavidas. Fue librero, fotógrafo, autor de parapsicología, editor de una revista de entretenimientos (componía palabras cruzadas y juegos), publicista, y llegó a dirigir en Montevideo un taller de literatura. Entretanto, como Varlotta jugaba con los géneros populares en una especie de sátira ligera, y como Levrero escribía, desde cierta dificultad, cierta agonía e inseguridad creativa, una literatura íntima; ambos en una clave propia y distinta.
Cuando leemos sus novelas y relatos de ficción nos enfrentamos con un material que está fuera de cualquier género. Relatos de sueños, sueños legibles, terriblemente legibles. Algunos son pura atmósfera, otros un entretejido complejo de símbolos sutiles. La escritura de Levrero es una de las posibilidades de narrar una interioridad rica, y lo hace sin egolatría. En sus novelas por comodidad, esas donde todo lo que haya entre tapa y tapa se sospecha novela, desde “El Discurso Vacío” hasta la póstuma “La Novela Luminosa” el mundo del relato onírico y el registro autobiográfico superponen de manera magistral.
En su obra encontramos frecuentemente un narrador perdido en el escenario de sus sueños. Nos deja entrever la precariedad del decorado, las sombras de los entretelones, la trastienda. Nos enfrentamos con el mundo de la fantasía, los deseos crudos, la realidad del inconsciente donde lo más propio aparece tan extraño y ajeno. Los protagonistas son despojados de todas sus pertenencias, hasta de su propio ser. Y nosotros presenciamos todo eso, entre la fascinación y el terror, con la intuición de que quizás nosotros tampoco seamos dueños de nada, ni de nosotros mismos.
Gabriel Falcone
Levrero, sigamos con Levrero mejor, se “hizo a sí mismo”. Pero no en el sentido del hombre autorrealizado (el exitoso emprendedor a lo Henry Ford). Él sufrió las dificultades de “convertirse en escritor”, una vocación difícil cuando no se parte de una posición al menos relativamente cómoda. Podríamos decir que Jorge era un buscavidas. Fue librero, fotógrafo, autor de parapsicología, editor de una revista de entretenimientos (componía palabras cruzadas y juegos), publicista, y llegó a dirigir en Montevideo un taller de literatura. Entretanto, como Varlotta jugaba con los géneros populares en una especie de sátira ligera, y como Levrero escribía, desde cierta dificultad, cierta agonía e inseguridad creativa, una literatura íntima; ambos en una clave propia y distinta.
Cuando leemos sus novelas y relatos de ficción nos enfrentamos con un material que está fuera de cualquier género. Relatos de sueños, sueños legibles, terriblemente legibles. Algunos son pura atmósfera, otros un entretejido complejo de símbolos sutiles. La escritura de Levrero es una de las posibilidades de narrar una interioridad rica, y lo hace sin egolatría. En sus novelas por comodidad, esas donde todo lo que haya entre tapa y tapa se sospecha novela, desde “El Discurso Vacío” hasta la póstuma “La Novela Luminosa” el mundo del relato onírico y el registro autobiográfico superponen de manera magistral.
En su obra encontramos frecuentemente un narrador perdido en el escenario de sus sueños. Nos deja entrever la precariedad del decorado, las sombras de los entretelones, la trastienda. Nos enfrentamos con el mundo de la fantasía, los deseos crudos, la realidad del inconsciente donde lo más propio aparece tan extraño y ajeno. Los protagonistas son despojados de todas sus pertenencias, hasta de su propio ser. Y nosotros presenciamos todo eso, entre la fascinación y el terror, con la intuición de que quizás nosotros tampoco seamos dueños de nada, ni de nosotros mismos.
Gabriel Falcone
1:54:00 p.m.
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Escrito en el último año de su vida
La Hora de la Estrella de Clarice Lispector fue escrita en el último año antes de su muerte. Esta novela lleva las marcas del profundo cambio de rumbo en el proyecto de escritura de Lispector. En un giro comenzado con "Agua viva" en 1973, sus novelas se vuelven más breves y escuetas.
Tengamos en cuenta, sin embargo, que Clarice fue una figura clave en la cultura brasilera de los años 60 y 70, y que la crítica fue despiadada con ella en la misma medida de su éxito. Acusada de producir novelas esquemáticas y melodramas, va profundizando una escritura cada vez más pura. Sobre todo luego del vuelco del 73', un período que ella llamará, paradójicamente, "la hora de la basura" y coronado por la novela póstuma "Un soplo de vida" (1977).
Atendiendo a las trágicas circunstancias que afectaron sus últimos años de vida, es claro cómo su narrativa se torna desencantada, aunque no oscura o ácida. Desde el accidente que quemó gran parte de su cuerpo en 1966, hasta el cáncer que cobró su vida en diciembre de 1977, vemos como sus obras se hacen más breves. El cliché de su famosa sensibilidad va desapareciendo y, a medida que incursiona en el periodismo, va desarrollando una prosa ágil, descarnada, y cruda (algunos dirán algo cínica), de una enorme eficacia y potencia.
Es en esta época que se inscribe "La hora de la estrella", su última obra publicada en vida. En ella el narrador (escribe la voz impecable de un hombre, un rol distante e impiadoso) cuenta la vida de la norestina Macabea, una empleada rasa de oficina sin más alegrías que los que ofrece una vida miserable. El fantasma de un personaje anónimo habita estas páginas, una melancolía no condescendiente lee los tenues signos delebles de una existencia que no dejará huellas en la crueldad de la cotidianeidad urbana. No nos engañemos, la brevedad aquí es una enorme virtud. Es una novela fulgurante e intensa, rica en imágenes e impresiones que difícilmente nos abandonen.
Gabriel Falcone
Tengamos en cuenta, sin embargo, que Clarice fue una figura clave en la cultura brasilera de los años 60 y 70, y que la crítica fue despiadada con ella en la misma medida de su éxito. Acusada de producir novelas esquemáticas y melodramas, va profundizando una escritura cada vez más pura. Sobre todo luego del vuelco del 73', un período que ella llamará, paradójicamente, "la hora de la basura" y coronado por la novela póstuma "Un soplo de vida" (1977).
Atendiendo a las trágicas circunstancias que afectaron sus últimos años de vida, es claro cómo su narrativa se torna desencantada, aunque no oscura o ácida. Desde el accidente que quemó gran parte de su cuerpo en 1966, hasta el cáncer que cobró su vida en diciembre de 1977, vemos como sus obras se hacen más breves. El cliché de su famosa sensibilidad va desapareciendo y, a medida que incursiona en el periodismo, va desarrollando una prosa ágil, descarnada, y cruda (algunos dirán algo cínica), de una enorme eficacia y potencia.
Es en esta época que se inscribe "La hora de la estrella", su última obra publicada en vida. En ella el narrador (escribe la voz impecable de un hombre, un rol distante e impiadoso) cuenta la vida de la norestina Macabea, una empleada rasa de oficina sin más alegrías que los que ofrece una vida miserable. El fantasma de un personaje anónimo habita estas páginas, una melancolía no condescendiente lee los tenues signos delebles de una existencia que no dejará huellas en la crueldad de la cotidianeidad urbana. No nos engañemos, la brevedad aquí es una enorme virtud. Es una novela fulgurante e intensa, rica en imágenes e impresiones que difícilmente nos abandonen.
Gabriel Falcone
1:41:00 p.m.
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